
La historia
Vas ganando 3-0.
El partido parece resuelto.
El equipo rival ya no genera peligro.
Entonces ocurre algo.
Bajas la intensidad.
Dejas de presionar.
Empiezas a cometer pequeñas distracciones.
Porque, sin darte cuenta, empiezas a pensar:
“Esto ya está ganado.”
Y esa puede ser la señal más peligrosa.
Porque en el fútbol, muchas veces no se pierde cuando el rival es más fuerte.
Se pierde cuando tú bajas la guardia.
La reflexión
En las empresas ocurre exactamente lo mismo.
Tenemos buenos indicadores.
Llevamos meses sin accidentes.
Las auditorías salieron bien.
Los procesos funcionan.
Y alguien dice:
“Aquí nunca ha pasado nada.”
Pero en Seguridad, Salud y Medio Ambiente, un buen resultado nunca debe convertirse en una razón para confiarnos.
Al contrario.
Debería ser una razón para preguntarnos:
¿Qué estamos haciendo bien?
Y también:
¿Qué riesgo no estamos viendo porque llevamos demasiado tiempo pensando que todo está bajo control?
Porque los accidentes no siempre ocurren cuando una organización está en crisis.
Muchas veces ocurren después de largos periodos de éxito.
Cuando la rutina reemplaza la atención.
Cuando la experiencia reemplaza el procedimiento.
Cuando el exceso de confianza reemplaza la prevención.
El verdadero reto
No es llegar a tener buenos resultados.
El verdadero reto es mantener la concentración cuando los resultados son buenos.
Seguir revisando.
Seguir cuestionando.
Seguir aprendiendo.
Seguir anticipándonos.
Porque en un partido, como en la seguridad, el marcador puede cambiar en cuestión de minutos.
⚽ Cierre
El día que crees que ya no tienes que preocuparte por perder es, probablemente, el día en que empiezas a bajar la guardia.
Y en seguridad, como en el fútbol, ningún partido termina hasta que suena el silbatazo final.

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